viernes, 5 de diciembre de 2008

Recuerdos II

Sentada en el sillón de mi casa, viendo cómo entran los primeros rayos de luz por la ventana, me puse a recordar aquellas cosas, situaciones, palabras, personas y demases que alguna vez tuve y que ahora extraño.

Lo primero que se me vino a la mente fueron esos años nuevos en Caulín con mi familia. El día anterior mi abuela, la mamá Chela, cómo todos la llamabamos preparaba las cosas para lo que sería nuestro paseo a la playa. Los kuchen, las bebidas, el cordero, el vino para los grandes. y nosotros, los cabros chicos, soñabamos con pasar el día en el agua tibia de aquella playa. En la mañana era bañarse, ir a buscar agua al pozo para cocinar, y volver a bañarse...
En las tardes eran los partidos de futbol entre hombres y mujeres...con razón tengo sobrinas guenas pa la pelota!....

Luego pensé en el huevo revuelto con cebollín que la Mamá Chela nos preparaba en la mañana...ese olor exquisito que jamás en mi vida he vuelto a sentir...
Las navidades con ese árbol de pascuas hecho de un arbusto cualquiera, pero que la mamá Chela se encargaba de adornar con algodón, cerezas y chocolate en forma de monedas..., aún ahora le pongo esos chocolates a mi árbol cómo una especie de homenaje a mi abuela. Gracias Mamá Chela!

Recuerdo cuando íbamos a Fresia a visitar a mi abuela paterna, la mamá María... en esa enorme casa, según nosotras, que con el tiempo no era tan grande...pero que tenía una patio muy grande donde solíamos jugar con mi hermana y mi prima Wilma. Recuerdo cuando nos comíamos las parras, una fruta muy pequeña de color rojo, lo malo es que no recuerdo su sabor...También me acordé de que la Wilma nos sentaba en una manta y nos arrastraba con todas sus fuerzas por el living de la casa... era muy divertido! Gracias Wilma...

Recuerdo cuando niños ir a jugar a la casa de Alex, que era la más linda de todas...jugabamos a los autitos, porque claro...como él era el dueño de casa, teníamos que obedecer y jugar a lo que él quisiera... Obviamente nos daba los autos más malos, los que no tenían ruedas o estaban rotos..., Nos hacía ir a buscar pedacitos de madera a la barraca donde trabajaba mi abuelo... íbamos los tres, pero nosotras teniamos que traer el saco. Caminabamos como 4 cuadras con un saco lleno de trozos de madera para armar las autopistas, las casas...pero siempre nosotras con lo más malo y él... lo mejor....

En plena adolescencia me acuerdo de cuando ibamos de vacaciones a Ancud y el mejor panorama era ir a dar vueltas a la plaza.., al wuebonodromo como le pusimos... el tema era ir a mirar los minos, pero nos teníamos que volver a las 23:30 pa estar en casa a las 24. Caminabamos como 15 cuadras..., pero puta que lo pasabamos bien... Incluso con Alex...mi primo sapo que nos acusaba si nos veía hablando con algún mino por ahí... Era muy malo...nos extorcionaba!!! algún día lo pagaras Alex...

Mi abuelo Lindor, que jamás hablaba con nosotros, sino que comentaba a alguien para que nos dijera..., una vez en mi vida recuerdo que se dirigió a mi... Tenía como 15 años y se supone que ibamos a salir. La moda eran los pantalones rotos y yo tenía un hoyo en el trasero...justo por debajo el cachete que sólo se notaba al caminar...El estaba parado en la puerta... yo salgo y me dice :"Sole...., anda a cambiarte esos pantalones"..., Sentí un frio terrible en la espalda...me voltie y subí sin decir palabra a cambiar mis pantalones..,

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